sábado, octubre 21, 2006

Sadako

>xun.como.sadako<


A una semana de que sea el famoso Maratón de Terror del Marqués del mismo género, una de las condiciones que aquel miembro de la alcurnia del horror nos pide es que cambiemos nuestros nicks en messenger, algo freaky el asunto pero que al mismo tiempo le da más sabor al hecho de echarse 17 horas continuas de películas de terror.

El año pasado como muchos recordarán (sí, claro) tomé prestado el nombre de Ed Gein, aquel asesino que inspiró la película de Masacre en Texas (Hooper, 1974) ahora me puse: Sadako que es el nombre de la niña asesina de Ringu.

La imagen más popular de Sadako es una niña con la cara está cubierta por cabello, arrastrándose desde el televisor que proyecta el video maldito. Este tipo de aparición es bastante común entre los fantasmas japoneses, conocidos como yūrei. Los yūrei son están ligados con el mundo físico a través de emociones profundas que impiden su paso al inframundo. Una persona que muere de forma violenta tiene asuntos que quedaron por resolver, por lo que su alma, cuerpo no material o como quieran llamarle, se queda atrapado entre el mundo de los vivos y el de los muertos. La clásica y estereotipada explicación de la presencia de los fantasmas en las películas y de Jaime Maussán. El tipo particular de fantasma o yūrei que representa Sadako depende de la emoción que los mantiene aprisionados. Específicamente, Sadako es un onryō, un yūrei atrapado por un deseo de venganza. Onryō podríamos decir que es un alma en pena estilo la Llorona, pero más cabrona y ojete.

Así como los vampiros no pueden estar en el sol y los hombres lobo deben ser aniquilados con una bala de plata, los yūrei también están envueltos en un código, ciertas reglas que los mantienen a raya, o que nos dan para poder dormir tranquilos, siempre que tengamos una lámpara con rayos UV (estilo Underworld) o una bala de plata bajo la almohada.

En la cultura asiática, los yūrei son generalmente del sexo femenino. Visten ropa blanca ya que es el color tradicional con que se viste a los muertos en Japón. Tienen una larga, negra y lacia cabellera que contrasta con caras pálidas; esto proviene de las caracterizaciones y maquillaje particulares del teatro teatro Noh, donde los actores debían mantener el cara inexpresiva como si utilizaran máscaras y que más tarde evolucionaría en lo que es el teatro Kabuki.

Además de la apariencia básica de los yūrei, Sadako es también una mezcla de dos famosos fantasmas japoneses: Oiwa y Okiku. De Oiwa, Sadako presenta el que se vea solo uno de los ojos entre el cabello. De Okiku, la forma de asesinar, al haber sido lanzado dentro de un pozo y después arrastrarse fuera de él para buscar venganza.

>la.verdadera.sadako<

información gracias a wikipedia o más grande que jebús...

6 comentarios:

marcela paz dijo...

este es el tipo de cosas que debiesen enseñar en los colegios.

Chanfle II dijo...

Resulta Sadako, que leerte jamás es perder el tiempo. Pero a mí me hubiera gustado escuchar más de la Ciudad del Kikín y la histeria de Aldo (aunque en vivo seguramente no fue tan divertido).
Un gran abrazo, y una fuerte convocatoria a unos clásicos, ¡Ya tocannnnn!

Anónimo dijo...

Hola Juanako, está muy interesante el post, siempre se aprende algo nuevo del género, espero que estés muy bien y te mando un abrazo fuerte, que Dios te acompañe y muchas gracias por el post, siempres es disfrutable; cuidate (El PaKo)

Anónimo dijo...

Por cierto... no fue el año pasado que usaste el nick de Murdoch? (El PaKo)

MariK dijo...

Oh! una similitud verdaderamente escabrosa con sadako...

Anónimo dijo...

No me conoces, pero encontré tu blog buscando "sadako" y me encontré con esto.. me encanta ella...es tan cool.. en fin. Te envidio ! 17 horas continuas de peliculas de terror??? yo amo las películas de terror.. sobre todo las asiáticas... de ahí ringu.

Saludos terrícola (si es que eres uno)