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miércoles, noviembre 07, 2007

Otra persona

Caminas las calles, las mismas calles que antes caminabas, siendo otra persona.
A pesar de que pareces el mismo, no vives tu alrededor igual. Hay fantasmas en cada esquina y por momentos quisieras estar en un lugar que no guardara ningún recuerdo, que sólo fuera constante descubrir.

La luz verde, el viento que ha regresado del norte, las noches de atasques tiernos y el olor a naftalina, a viejo. Por más que lo intentas no puedes regresar aunque repitas una y otra vez escenas y lugares antes cotidianos. Ha pasado el tiempo y ya no son los mismos (ellos y tú). Ya no está el mesero chileno, ya cerraron el rojo bulpen que te guardaba una esquina para terminar la noche, los calimochos saben demasiado dulces y las hamburguesas de Colima y Cuauhtemoc, ahora parecen tan lejanas como para andar la distancia. En la maleta está la playera de Naruto, esperando a ser usada por primera vez y las tarjetas de héroes misteriosos no hacen más que guardar polvo. La gata maulla y te recuerda que ya no eres Juan, quizá ni Xun, ahora eres "Miaaauuuu".

Tiene un año del regreso y seis meses de haber cambiado por completo. Antes contaba dos canas ahora son más de 10. El mesero (que no tiene nada de chileno) me está pasando la cuenta... será momento de pedir otra ronda más. Todavía es temprano para dejar la mesa, apenas y siento el alcohol en mis venas.

martes, junio 19, 2007

Despertar olvidando

Despiertas, no sabes dónde estás. Un cuarto, unas sábanas blancas (o casi blancas), la luz de la ventana, el autobús que ruge, la cabeza que está a punto de estallar. No hay nada. A base de intentarlo empiezas a recordar. Primero sólo tienes datos muy generales, tu nombre, Xun, -¿dónde está mi liga del pelo?, -ahí está, el dolor en las rodillas es por el partido, ayer fue viernes, hoy debe ser sábado. El comfort de tomarse una cerveza, o varias, la calle, los ojos perdidos, el celular que se dice muerto, un gato que maulla, la loca que te pinta dedo. Las risas, las palabras, andar por andar. El auto que se maneja solo, ¿la cerveza sigue ahí?, ¿¡Hugo!? ... El mazo en la cabeza, Xun llamando a la puerta. Los ojos cerrados. El pelo suelto, el dolor, el placer de olvidar, y olvidar con placer. Despiertas y no sabes dónde estás.

Hay muchas cosas que me gustaría no recordar, pero ésta quizá no. Quizá.

viernes, junio 01, 2007

27

27, no hay mucho que decir. Quisiera tomarlo con filosofía, pensar que soy un tipo más sabio, más reflexivo, pero no. Me siento más frío, menos esperanzado, menos confiado. Me siento más viejo, aunque los treintañeros de la oficina digan que apenas soy un bebé. No me lo parece. A pesar de que no he llamado al mesero, mi cuerpo me está pasando ya algunas cuentas y eso me duele. Me duele saber que no puedo tener la vida que quiero porque tengo que cuidarme. La neta es que me vale, pero a la vez no.

27 años, señores y señoras, esta semana le sumo uno a los 26 pero parece que le sumo 10. A 5 días de celebrar las festividades, tengo una cita con el doctor. A unos días del día D, tomé seis pastillas, dos litros de agua, una fruta, un yuguuurr natural, nada de salsa, nada de alcohol, nada de grasa, ¿acaso se puede vivir así?, o más bien ¿acaso se quiere vivir así? Evitando lo que más le gusta al Xun.

27 años, no hay mucho que decir.

viernes, mayo 25, 2007

Nostalgias Azules

>Alets, Hurgo, Xun y el Paco<

lunes, mayo 21, 2007

Volver a empezar

6:27 am, suena la alarma, despiertas, todo vuelve a empezar. Los días a veces parecen repetirse, incluso el dolor en la boca del estómago es algo natural, ya no digamos las náuseas que te produce el sabor a centavo con el que amaneciste y el hecho de que tienes que trabajar mientras bostezas.

Tuviste que mentirle a tu madre el fin de semana para no asustarla con eso de la sangre y la panza, pero la idea está rondando por tu cabeza, incluso piensas en dejar de tomar, pero enseguida descartas la idea. Mejor intentas correr para sentirte más sano, pero no sirve de mucho, frente al espejo sigues estando igual, tú y el dolor. Te bañas, te pones lo mismo de siempre y caminas al puesto de revistas, ahí te esperan el Metro y los muertos de la portada del día: "5 ejecutados". Al principio te perturbaban las imágenes diarias de asesinados y accidentes, ahora automaticamente te saltas las hojas para leer a Trino. Ojalá ya sea fin de semana, piensas... aunque eso también involucra volver a empezar.